Soja: en alerta contra la mancha marrón por la alta humedad

Un informe que elaboraron técnicos del INTA Pergamino advierte que están dadas las condiciones para que se desarrolle una enfermedad que puede provocar fuertes pérdidas

Mientras los productores de la zona central del país están preocupados y ocupados en sus lotes luego de las inundaciones, avanza otro flagelo en aquellos plantíos de soja que zafaron de los excesos hídricos. Se trata de las enfermedades y, puntualmente, de la mancha marrón, una hongo de fin de ciclo que cada año progresa en la presión que hace sobre la oleaginosa.

 

De acuerdo a un informe realizado por el área de fitopatología del INTA Pergamino y según datos recolectados durante el nuevo año, en el 90 por ciento de los lotes muestreados con soja de primera hay síntomas de infección por mancha marrón. El cultivo en este momento está, mayormente, en los primeros estadíos reproductivos (R1/R2), Uno de los datos clave del trabajo de los investigadores es que en la mitad de esos casos la enfermedad avanzó hasta un 25 por ciento en la altura de la planta (progresa desde la parte baja hacía la superior), lo que evidencia que se alcanzó el umbral para la aplicación de fungicidas.

 

Según los expertos, esta información no debe ser subestimada ya que existen importantes condiciones para el avance rápido de la mancha marrón. Una de ellas viene dada por el clima. Las lluvias semanales que se están registrando aseguran que el patógeno siga subiendo por la planta hacia los estratos superiores.

 

La otra condición es la cobertura incompleta de los surcos que le permiten al hongo ascender por el salpicado de las gotas de lluvias.

 

Asimismo, los investigadores de Pergamino ya están trabajando con un software de predicción que les va anticipando el avance de la mancha marrón. Esta tecnología fue diseñada por especialistas de INTA Castelar y se basa en variables meteorológicas para ir haciendo predicciones.

 

Gracias a este programa, los especialistas de Pergamino confirman el progreso que ellos detectan a campo. Ya que vienen trabajando con el programa desde inicio de año, las primeras conclusiones sobre la dinámica de la enfermedad muestran que al registrarse las importantes precipitaciones que afectaron a una gran región, la mancha marrón tenía altísima predisposición para su desarrollo. Luego, esta tendencia se moderó. Más allá del cambio, hay condiciones para tratar con fungicida al cultivo.

 

Con esta innovadora herramienta se obtendrán mapas de riesgo anual de la enfermedad, así como también mapas de susceptibilidad y riesgo climático de una zona.

 

Fuente: Clarín Rural