Aplicar correctamente

El manejo de las enfermedades de fin de ciclo (EFC) en soja tiene una gran complejidad. Aquí un sistema de puntuación creado para atacar a los hongos con mayor retorno económico.

De manera general a la hora de aplicar fungicidas prevalece la idea de priorizar sus efectos sobre el hospedante más que sobre el patógeno. Existe una aceptación general entre los productores y asesores que el principal objetivo de un fungicida es “proteger y curar al hospedante” sin tener presente que dicha tarea se realiza mediante su acción sobre los patógenos. De esta forma muchos fungicidas son aplicados en función del estadio fenológico o con la misión de que las hojas involucradas en la generación de rendimiento reciban el químico sin considerar el nivel de enfermedad presente. Está claro que comprender el crecimiento y fenología del hospedante es de importancia pero no debe ser la única información que guíe la aplicación de fungicidas. A modo de ejemplo en soja la aplicación por estadio fenológico (Ej. R3) es uno de los criterios usados pero que puede significar en un fracaso si es que los agentes causales de las enfermedades de fin de ciclo no infectan en los próximos 15-20 días (o no ocurriesen suficientes lluvias), tiempo en que define en promedio el período de protección química de un producto. 

Otros de los criterios utilizados en Argentina tiene como referencia a la mancha marrón (S. glycynes) que sugiere aplicar si la mitad del tercio inferior presenta síntomas, (que matemáticamente sería el 20% de la altura  total de la planta). Este criterio comienza a involucrar al patógeno, en este caso al causante de mancha marrón, pero solo incluye a uno de todo el grupo de EFC, es decir a Septoria solamente, dejando sin considerar al resto de los patógenos (Phomopsis, Colletotrichum, Cercospora, Alternaria, Corynespora, etc). Este criterio se basa en el hecho de que Septoria es el patógeno, que más anticipadamente aparece dentro del grupo hongos causantes de las EFC.

¿Cuáles deberían ser los factores que deberían ser analizados para elaborar un criterio técnico de aplicación de fungicidas para EFC en soja? Existen tres aspectos fundamentales a considerar para la toma de decisión:

1) Análisis del triángulo de la enfermedad (hospedante-patógeno y ambiente). Este aspecto es de importancia ya que es necesario tomar en cuenta simultáneamente los tres factores desencadenantes de la enfermedad como base para definir el momento oportuno de la aplicación.

2) Período de incubación y latencia relativamente largos La mayoría de los patógenos causantes de las EFC, poseen un extenso periodo de incubación y latencia lo que se refleja en la aparición tardía en el ciclo de sus síntomas y fructificaciones, provocando infecciones latentes sin posibilidad de observación directa a campo (asintomáticos). Por lo tanto existe una gran dificultad de definir umbrales por síntomas ya que los mismos se establecen mayormente durante las etapas finales del cultivo.

3) Fructificaciones hidrofílicas (importancia de las lluvias) La mayoría de los patógenos causantes de las EFC presentan fructificaciones hidrofílicas (picnidios, acérvulas etc) que necesitan de la lluvia para la liberación de esporas, diseminación e infección.

De manera general las lluvias favorecen a los patógenos de las EFC de varias formas:

a) Las salpicaduras de lluvia transportan “físicamente” las esporas desde tejidos enfermos a tejidos sanos, (Ej Septoria, Phomopsis, Colletotrichum, etc)

b) Las lluvias proveen las horas de mojado en combinación con un rango de temperaturas necesarias para que se produzca la infección (período crítico de infección) Por ejemplo la infección y severidad causada por Cercospora kikuchi dependerá del número de horas de mojado de los folíolos.

 

Sistema de decisión Base experimental 

Este sistema de puntuación está desarrollado para que sirva como guía en la determinación de la necesidad o no de aplicar fungicidas en soja para las EFC. Analizando resultados de varios años de experiencia, desarrollando numerosos ensayos de control químico y bajo diversas situaciones agronómicas y ambientales, se intentó cuantificar algunos de los factores de riesgo, culturales y ambientales, para disminuir la incertidumbre en el manejo de las EFC. Para elaborar el sistema se realizaron seis ensayos por año durante tres campañas sojeras en el sur de Santa Fe y sureste de Córdoba, (zona sojera núcleo) totalizando 18 ensayos. Se hicieron aplicaciones simples de fungicidas (estrobilurinas y triazoles) en R3 y en R5.  Se midió el rendimiento y las precipitaciones “in situ” a lo largo de todo el ciclo del cultivo en cada ensayo.

Los patógenos fúngicos más frecuentemente identificados durante las tres campañas fueron Septoria glycines, Cercospora kikuchii, Colletotrichum truncatum, Glomerella glycines y Phomopsis sojae. La asociación más fuerte fue observada en las lluvias acumuladas entre R3 y R5 y la respuesta de rendimiento de todos los fungicidas aplicados sea en R3 o en R5. Según esta relación, entre el 81 y el 84% de la variación en la respuesta de rendimiento a la aplicación de fungicida es explicada por la precipitación acumulada entre R3 y R5.5 (Figuras 1 y 2).

Figura 1

Figura 2

Esta lluvia estaría asociada a períodos de diseminación e infección para los principales patógenos foliares observados y puede ser de gran utilidad para consolidad la aplicación racional de fungicidas para las EFC. Contrariamente, no se observó buena correlación entre las lluvias de R1 – R3 y la respuesta a los fungicidas.

De acuerdo al sistema, las aplicaciones pueden ser realizadas dentro del período crítico de generación de rendimiento de la soja, es decir en R3 o R4 o R5.5. Como las precipitaciones que están más fuertemente asociadas a la respuesta al rendimiento son las que ocurren entre R3-R5.5 las aplicaciones “fenológicas” en R3 dependerán de las lluvias que ocurrirán en R3 a R5 mientras que a las pulverizaciones en R5 pueden tener alguna menor respuesta que la de R3, pero contarán con mayor certidumbre ya que se conocerá de antemano el registro de lluvias.

 

Funcionamiento del sistema de puntuación

El sistema incluye un programa de computación donde el usuario podrá contestar rápidamente las preguntas o factores presentados y obtendrá rápidamente la recomendación resultante El usuario contará con una grilla con 10 puntos o ítems a contestar.

De acuerdo a su respuesta obtendrá un determinado puntaje individual para cada ítem. La suma de todos los items dará un puntaje final que orientará la decisión a tomar (Carmona, y Reis, 2009) Superior a 35 puntos es altamente probable el retorno económico de la aplicación e Inferior a 20 puntos es poco probable. Entre 23 a 35 puntos es necesario discutir con el técnico asesor la conveniencia económica y técnica de la aplicación (cuanto más cerca de 33 mayor es la probabilidad) y analizar los pronósticos de lluvia venideros.

El productor y técnico podrá hacer funcionar el sistema tantas veces quiera o cuando ocurra algún cambo en su lote (síntomas, lluvias, rendimiento, etc) Este criterio toma en cuenta al hospedante (es válido desde R3 a R5.5, ajustando el ciclo del cultivar y rendimiento esperado,), al patógeno (síntomas previos, período de latencia, años de monocultivo,) y al ambiente (principalmente lluvias cantidad y tipo). Se destaca finalmente la importancia de registrar correctamente los estados fenológicos, diagnóstico fúngico (no bacteriano) y las lluvias ocurridas.

 

Lluvias

Las precipitaciones serían las que más ayudarían a definir la respuesta a la aplicación de fungicida. Asimismo el mayor número y frecuencia de horas de mojado también explicarían un incremento de la intensidad de todas las EFC. Debe destacarse que el sistema considera las lluvias entre R3-R5.5 como aquellas que estadísticamente se relacionan mejor con la respuesta al rendimiento.

Por lo tanto el productor asesor podrá esperar el registro de esas lluvias para la toma de decisión y continuar con el seguimiento a través del sistema. Sin embargo, si cuenta con la predicción meteorológica con alta probabilidad que lloverá entre R3-R5 y quiere asumir ese riesgo, puede aplicar en R3 y probablemente tendrá mejor respuesta (aunque no estadísticamente significativa) que en R5 si es que ellas lluvias pronosticadas finalmente ocurren dentro de los 15 días aproximadamente).

Sin embargo, si se aplicara en R3 y no lloviera lo suficiente (al menos 50 mm acumulativamente en los 15 días posteriores a esa aplicación), esta pulverización probablemente fracase. Asimismo si llueve abundantemente desde R3-R4 sin que llegue R5 y el sistema le da la orientación, podrá asimismo adelantarse la aplicación antes de que llegue R5.

Tomado de Agroconsultas online