Novedad

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Amaranthus palmeri (Yuyo colorado/palmeri)

Se confirmó su resistencia a glifosato e inhibidores de ALS.

Hace poco se difundía la sospecha de resistencia a herbicidas inhibidores de la enzima ALS (sulfunilureas, imidazolinonas, triazolpirimidinas) en esta especie que se encontró recientemente en Argentina, pero que está muy difundida en Estados Unidos. En la campaña en curso, se confirmó su resistencia tanto a glifosato como a herbicidas inhibidores de ALS, lo que agrava aún más la situación. La confirmación fue realizada por la Experimental Obispo Colombres (Provincia: Tucumán).

Amaranthus palmeri

 

Características:

El rasgo más característico de esta especie es ser dioica (flores femeninas y masculinas en plantas separadas) y por eso se diferencia muy bien de las otras especies de Amaranthus que crecen en Argentina que son todas monoicas (flores femeninas y masculinas en la misma planta). Las inflorescencias son largas y con escasa ramificaciones. Posee inflorescencias femeninas con brácteas espinosas al tacto y las masculinas son suaves al tacto y desprenden polen cuando se las mueve. 

 

          Flor masculinaFlor femenina

 

Otra característica notable es que el largo del pecíolo de la hoja es igual o mayor al largo de la lámina. Produce abundante cantidad de semillas que germinan rápidamente ante la presencia de una pequeña lluvia. Es capaz de producir entre 200.000 y 600.000 semillas por planta. Germinan en los primeros centímetros de suelo con temperaturas mayores a 18°C, alcanzando su máxima tasa de germinación con temperaturas fluctuantes de 32/38°C con lo cual puede germinar por un largo período de tiempo. Necesita de luz para germinar por lo que es importante lograr una rápida cobertura o cierre de surco en los cultivos para disminuir su presencia. Es una especia C4 anual de rápido crecimiento, algunos individuos llegan a crecer más de 2-3 cm/día en óptimas condiciones.

Posee una alta tasa de fotosíntesis incluso bajo condiciones de altas temperaturas, alcanzando su máxima tasa entre los 36 y 46°C. Soporta altas temperaturas y sequía. Puede soportar temperaturas de suelo mucho mayores que el cultivo de soja. Posee además un sistema radicular muy extenso y profundo.

 

 

Alternativas viables para el manejo de A. palmeri

 

PROACTIVIDAD: la magnitud potencial del problema justifica sobradamente realizar el esfuerzo de la prevención. Algunas de las medidas podrían ser: la limpieza de vehículos, maquinarias u otros equipos agrícolas antes de ingresar a lote, con especial énfasis en las cosechadoras; el desbaste de animales; control y limpieza de semillas o forrajes. A su vez, también resulta útil el monitoreo frecuente de los lotes pero también de caminos, cunetas, banquinas, baldíos y bordes a fin de detectar tempranamente la presencia de individuos, los cuales deberían ser eliminados antes de llegar al estado reproductivo; y del mismo modo, mantenerse informado sobre la evolución de esta problemática en el país, en la provincia y en la región. Si se detecta la presencia de esta maleza, se deberá informar de inmediato sobre la novedad, en primera instancia, a los organismos oficiales pertinentes tales como SENASA, INTA, Ministerio de Agricultura de la Provincia u otros relacionadas con la sanidad vegetal.

CONTROL CULTURAL: implementar rotaciones de cultivos que permitan alternar herbicidas con distintos modos de acción; disponer el arreglo espacial de los cultivos de manera de maximizar su aptitud competitiva sobre las malezas, por ejemplo reducir la distancia entre hileras y/o selección de variedades que ocupen rápidamente el espacio, procurando maximizar el aprovechamiento de los recursos por parte del cultivo.

CONTROL QUÍMICO: en este sentido, es importante aclarar que, a la fecha, no contamos en Argentina con herbicidas con registro específico en SENASA para esta maleza, por lo que los datos que se vuelcan en este texto son de carácter informativo. Los principios activos con mecanismos de acción diferente al del glifosato y a los inhibidores de ALS, los que aquí se citan son eficaces sobre nuestros biotipos de Amaranthus quitensis, y probablemente podrían también serlo sobre los biotipos introducidos de Amaranthus palmeri.

Herbicidas Residuales: su empleo oportuno sería clave a fin de evitar las emergencias tempranas de primavera y para contribuir a reducir la magnitud del banco de semillas; dentro de éstos, podemos citar a algunos de los siguientes grupos Triazinas p.e. atrazina, zimazina, metribuzín, prometrina; Ureas: diurón, linurón Cloroacetamidas: p.e. metolaclor, S-metolaclor, acetoclor, dimetenamida.

Dinitroanilinas: pendimetalina, trifluralina. Inhibirores de protox (PPO): flumioxazín, sulfentrazone. Inhibidores de pigmentos: flurocloridona, clomazone, diflufenicán, isoxaflutole, mesotrione. Herbicidas post-emergentes de la maleza: Inhibidores de fotosistema I: diquat, paraquat (de contacto) Inhibidores de la síntesis de glutamina: glufosinato de amonio.(de contacto) Herbicidas hormonales: 2,4D, 2,4 DB, MCPA, dicamba, picloram, benazolin (sistémicos). Inhibidores de protox (PPO): saflufenacil, fomesafén, lactofén, acifluorfén, fluoroglicofén, oxifluorfén, aclonifén. (de contacto).

CONTROL MECANICO O MANUAL-MECÁNICO: en circunstancias en las que la maleza ha alcanzado un grado de desarrollo considerable como para ser eficazmente controlada con métodos químicos, pero aún no ha producido semillas, esta alternativa sería apropiada a fin de evitar su diseminación. A su vez, este tipo de control resulta eficiente cuando no se disponga de herbicidas, o bien previo al ingreso de la cosechadora al lote, cuando en éste se encuentra presente la maleza con semillas. Es importante evitar que la cosechadora u otros equipos relacionados con la cosecha y el transporte se transformen en una vía de difusión de la maleza.

 

Fuente: Aapresid

 

 

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