Novedad

Novedad

Control de Gomphrena pulchella

Vulgarmente conocida como "Siempre Viva del campo". Diferentes herramientas para su control en esta época.

Gomphrena pulchella conocida como vulgarmente como Siempre viva del campo o flor rosada pertenece a la familia de las Amarantáceas. En Argentina se cita su presencia en las provincias de Bs. As., Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Salta, Santiago del Estero, Santa Fe y San Luis. Sus poblaciones son significativas sobre suelos sueltos principalmente en Córdoba. 

Esta especie autóctona es una planta herbácea, perenne, erguida, de más o menos 50 cm de altura, pubescente. Hojas lanceoladas, opuestas sésiles de 3-6 cm de largo. Capítulos rosados, completamente esféricos, de 2-3 cm de diámetro, protegidos por cuatro brácteas acorazonadas, que no sobrepasan los capítulos. Florece en verano y se reproduce por semillas y división de matas. Causa importantes perjuicios en cultivos estivales y en los barbechos previos.

 Gomhrena pulchella

Recomendaciones y Estrategias de Control

Es una especie tolerante a glifosato lo que dificulta su control con las prácticas  convencionales. Los herbicidas con registro para esta maleza son escasos, no obstante se realizaron numerosas experiencias como para orientar en la toma de decisiones o punto de partida para elaborar estrategias aptas para cultivos de soja o maíz. Es así que las prácticas de control deberían comenzar en otoño con tratamientos con glifosato y 2,4-D a fin de evitar que los individuos sobrevivientes del ciclo agrícola anterior tengan alguna probabilidad de perdurar o generar semillas; luego, en la primavera, las primeras cohortes  podrías ser controladas con paraquat, con glufosinato de amonio, con carfentrazone o con combinaciones de glifosato con atrazina (maíz) o con prometrina o metribuzín (soja) para  plantas de hasta 10 cm como máximo. Asimismo, Remondino et. al. (2011) y Lanfranconi (2012) registraron un efecto activador significativo de metolacloro sobre la combinación de glifosato con inhibidores de PPO como flumioxazin (SUMISOYA FLO) y saflufenacil; este efecto se manifestó con un mejor desempeño respecto al herbicida quemante solo. El empleo de herbicidas residuales es clave para prevenir emergencias futuras y para reducir la magnitud del banco de semillas; en ese sentido, Lanfranconi (2013) propone a triazinas como metribuzín, prometrina o atrazina; a imidazolinonas como imazetapir y a sulfonilureas como la combinación comercial de iodosulfurón metil sodio con thiencarbazone metil; inhibidores de PPO como flumioxazin. No obstante, es importante destacar que la implementación de estrategias de prevención sería lo más recomendable, económico y sustentable, frente a las escasas y complejas tácticas de control químico disponibles a la fecha.

Plantas adultas

Novedad Novedad