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Chenopodium album: una maleza muy agresiva

Una planta por metro cuadrado puede generar pérdidas que varían entre un 10 a un 25% en cultivos de soja, maíz o girasol.

Chenopodium album L., vulgarmente conocida como Quínoa, yuyo blanco o cenizo, es una especie nativa de oriente de Asia. Presente en climas templados de casi todo el mundo. En Argentina distribuida en Mendoza, La Rioja, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, La Pampa, Rio Negro. Es considerada una de las 10 malezas más importantes del mundo, no solo por su amplia distribución sino también por su incidencia en el rendimiento de diferentes cultivos. Es una maleza agresiva,  una planta por m2 puede generar pérdidas que varían entre un 10 a un 25% en cultivos de soja, maíz o girasol.

Emerge principalmente desde fines de invierno a principios de  primavera, aunque pueden observarse emergencias durante todo el año excepto en los meses de julio y junio. Florece en primavera-verano y fructifica en otoño. Es una maleza que, por su ciclo, puede afectar a los barbechos previos a los cultivos estivales así como a los propios cultivos. Planta herbácea, desde 20 cm a 2 m de altura, presenta una raíz pivotante y numerosas raicillas laterales.

Es frecuente observar fallas en el control de esta maleza con glifosato, estos resultados probablemente sean la consecuencia de una combinación de factores tales como tratamientos sobre plantas avanzadas en su ciclo, rebrotes de plantas cortadas o individuos que sufrieron estrés hídrico o de otro tipo; en general, tratamientos posteriores con el mismo herbicida no suelen ser suficientemente eficaces. Allieri y Papa (2008) obtuvieron impactos significativamente diferentes, con distintas formulaciones de glifosato así como una reducción en la eficacia general de los tratamientos cuando se empleó agua de elevada dureza como vehículo de los tratamientos. A nivel mundial existen casos de resistencia a  herbicidas inhibidores de fotosistema II, en especial a atrazina y existen biotipos sospechosos de ser resistentes a glifosato, por ello la posibilidad de evolución de resistencia en los sistemas agrícolas locales no debe ser descartada. Las alternativas de control químico de esta maleza son numerosas y diversas en lo que se refiere a mecanismos de acción. La familia de las Chenopodiáceas, en general, es sumamente sensible a los herbicidas hormonales tales como 2,4D, dicamba o picloram; el glifosato suele ser una alternativa exitosa sobre plantas de C. album  pequeñas y sin estrés, así como herbicidas post-emergentes de contacto como paraquat o glufosinato de amonio e inhibidores de PPO como saflufenacil, carfentrazone, flumioxazim, piroxulam u oxifluorfen. Los inibidores de ALS (sulfonilureas, imidazolinonas y triazolpirimidinas) manifiestan buena actividad general sobre esta maleza con acción residual y/o post-emergente tal como metsulfurón metil,  imazetapir o diclosulam.  Entre los herbicidas residuales cuyo espectro alcanza a C. album podemos citar, entre otros, a las triazinas en general como atrazina, metribuzín o prometrina, a las cloracetamidas como acetoclor, dimetenamida, metolaclor o S-metolaclor e inhibidores de PPO residuales como flumioxazim (SUMISOYA FLO) y sulfentrazone.  La realización de tratamientos de pre-siembra temprano, en la primavera, con herbicidas de acción total es clave para él éxito así como el empleo de herbicidas residuales  para el manejo exitoso de esta maleza ya que permite controlar las primeras emergencias  y contribuyen a reducir la magnitud del banco de semillas permitiendo así planificar el mejor aprovechamiento de los tratamientos selectivos de post-emergencia.

Para mayor información sobre esta u otras malezas ingrese a: Barbecho Químico

Quínoa adulta

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