En los últimos años se ha observado un gran avance de malezas de la familia Brasicaceas ex crucíferas con resistencia a herbicidas sobre lotes agrícolas de la provincia de Buenos Aires.

Las 3 especies en donde se ha demostrado la aparición de biotipos con resistencia son Raphanus sativus “ nabon” con resistencia a inihibidores de ALS , Hirschfeldia incana “mostacilla” o “nabillo”con resistencia a inhibidores de ALS y 2,4D y Brassica rapa “nabo” o “nabolza” con resistencia a glifosato , ALS y 2,4D (ver foto 1).

 

Foto 1. De izq a der. Hirschfeldia incana, Raphanus sativus y Brassica rapa

La capacidad de estas malezas para colonizar y desarrollarse en sistemas de climas templados y cultivos de invierno como trigo y cebada facilita su rápido establecimiento y propagación en la región sur bonaerense.

Para comenzar un manejo y control eficiente de estas malezas es importante conocer su biología y sobretodo los patrones de emergencia durante el año para poder realizar estrategias de control en los momentos de mayor susceptibilidad y adecuados según el objetivo productivo de cada establecimiento. Por esto, se muestra en la figura 1 un flujo de emergencia anual de Brassica rapa, que, si bien pareciera tener una emergencia importante durante todo el año, se observan picos de mayor importancia en el otoño de mayor magnitud y otro en primavera de menor importancia.

Figura 1. Flujo de emergencia anual de Brassica rapa (% de la emergencia total).

Por otra parte, conocer cuáles son los periodos críticos de competencia de los cultivos resulta esencial para focalizar en el control de la maleza en los momentos verdaderamente importantes que son los que compiten y determinan el rendimiento de los cultivos.

La aplicación tradicional de tratamientos herbicidas  en el barbecho otoño-invernal con glifosato y 2,4D se observa que no controla de manera totalmente eficiente a estas malezas y en esos lotes es donde comienza  el uso de otros ingredientes activos agregados a esa mezcla como los inhibidores de PPO (carfentrazone, saflufenacil o piraflufen).

En lotes de implantación de pasturas en base alfalfa también empiezan a observarse escapes de nabos a la aplicación del flumetsulam o 2,4DB y es por ello que han vuelto algunos tratamientos con diflufenican o metribuzin.

Resulta muy importante comenzar a rotar modos de acción de herbicidas para retrasar la aparición de nuevos biotipos con resistencias múltiples tanto en los planteos de fina y también de gruesa, por ejemplo, en trigo el uso de flurocloridona o flumioxazin como herbicidas de acción preeemrgente y en postemergencia mezclas de MCPA o 2,4D con el agregado de bromoxinil, metribuzin, dilfufencian y los nombrados anteriormente inhibidores de PPO.

El uso de glufosinato de amonio en mezcla con hormonales para barbecho o para cultivos con tolerancia a este herbicida  (trigo HB4, soja Enlist y maíces tolerantes) puede ser una herramienta más a la hora de poder bajar la presión de selección de algunos activos de repetida aplicación.

Preemergentes como el flumioxazin o diflufenican en cultivos de verano como soja, girasol o maíz pueden dar una mano importante en el control residual de estas malezas en los períodos claves de implantación y por último tener una herramienta como lo inhibidores de HPPD de uso en postemergencia de maíz (tolpiralate, mesotrione o topramezone) son activos de eficacia temprana sobre crucíferas y que incorporan un modo de acción de diferente para bajar la presión de selección.

Fuente: Ing.Agr.MSC. RAMÓN GIGÓN